Sánchez valora anticipar los cambios en el Gobierno para impulsar la campaña de Maroto y Darias en Madrid y Las Palmas

Sánchez valora anticipar los cambios en el Gobierno para impulsar la campaña de Maroto y Darias en Madrid y Las Palmas

En Madrid, Canarias y en cada rincón de España todo es ya campaña. El 2023 llega con una triple cita electoral –municipales y autonómicas en mayo y generales en diciembre– y todo el foco de los dos principales partidos está puesto sobre las urnas. Las estrategias se redefinen, se ajustan los equipos y los principales líderes se disponen a redoblar su presencia en los territorios. Este fin de semana arranca formalmente una precampaña que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, simultanearán con sus respectivas agendas institucionales y que no parará hasta finales de mayo. El primero arrancará el sábado en Sevilla mientras el segundo lo hará el viernes en Valencia y, al día siguiente, en Zaragoza. 

El lunes tras las vacaciones navideñas tanto PSOE como PP perfilaron sus comités electorales y cerraron los nombres de quienes llevarán el peso de los mismos. Y mientras en la calle Génova, Feijóo decidía recuperar para su equipo a nuevos perfiles, como el de Borja Sémper –apartado desde hace tres años de la primera línea–, en la de Ferraz se imponía la continuidad con Santos Cerdán, secretario de Organización, para la coordinación de la estrategia electoral. En el PSOE rechazan sorpresas o “fichajes con los que camuflar un discurso que sigue instalado en la radicalidad”, que es de lo que en el Gobierno acusan al líder de la oposición después de que haya incorporado a Sémper a su núcleo duro.

Lo que sí ha trascendido es que el presidente del Gobierno valora en estos días anticipar la salida del Gobierno de las titulares de Industria y Sanidad para facilitar su inmersión como candidatas a las alcaldías de Madrid y Las Palmas, respectivamente. El propio Sánchez había trasladado públicamente antes de Navidad su deseo de que ambas permanecieran al frente de sus departamentos hasta finales de abril de tal forma que conjugasen su rol de candidatas con el de ministras hasta que arrancara prácticamente la campaña electoral, pero la propia Darias le habría manifestado las dificultades de hacer frente a ambas responsabilidades y su deseo de dedicarse cuanto antes a la candidatura municipal. Un planteamiento que en el caso de Maroto, próximo cartel del PSOE al Ayuntamiento de Madrid, no supone desajuste alguno, más allá de las decisiones sobre la estrategia electoral que el PSM, con Juan Lobato al frente, está adoptando sin contar con la titular de Industria.  

Sin ir más lejos, esta misma semana Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid y consultor político, renunciaba a liderar la estrategia electoral de Maroto, una responsabilidad que le fue encomendada el pasado noviembre por la organización madrileña sin que la candidata tuviera conocimiento de ello y mucho menos de la trayectoria de Arroyo. Tampoco se le pidió parecer hasta cinco minutos antes de hacerlo público sobre la designación de la concejala Enma López para sustituir al presidente del Ateneo al frente de la coordinación de su propia campaña. La aún ministra de Industria es ajena a la vida orgánica del partido, y mucho más a los equilibrios internos y la convulsa cohabitación entre las distintas sensibilidades de un PSM que lleva más de tres lustros en la oposición de la capital y hoy es cuarta fuerza política.

Aun así para Maroto es mucho más fácil compaginar el trabajo del Ministerio con la campaña de Madrid de lo que le resulta a Darias hacerlo en Las Palmas de Gran Canaria, donde ya despliega toda su agenda de viernes a domingo y donde está previsto que Sánchez apadrine su candidatura en un mitin que se celebrará el próximo 27 de enero. 

Nadie espera que la salida del Gobierno de ambas ministras sea inminente, pero sí que Sánchez anticipe sus relevos unas semanas respecto al abril inicialmente previsto, que es cuando se publicarán las candidaturas en el BOE. La próxima semana se celebra FITUR, el gran escaparate del turismo español para el mundo, y el presidente tiene agenda compartida con Maroto durante la feria la mañana del 19 de enero. En el PSOE apuntan como fecha probable para los cambios la segunda quincena de marzo, que es cuando se celebrará el Comité Federal del partido que dará el pistoletazo de salida a la campaña electoral. 

En todo caso, es una decisión que corresponde en exclusiva a Sánchez, como también el nombre de los sustitutos y si los ajustes en el Gabinete se limitarán o no sólo a estas dos carteras, algo que en la fontanería monclovita dan por seguro. De momento, ven a Manuel de la Rocha, actual secretario general del Departamento de Asuntos Económicos y G20 de la Presidencia del Gobierno como una opción sólida para hacerse cargo de la cartera de Industria mientras que para Sanidad se busca un perfil de continuidad como lo fue el de Darias cuando sustituyó a Salvador Illa para ser candidato a las Generalitat de Catalunya.

Hasta que Sánchez tenga a bien deshojar la margarita, este lunes durante la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE ya dio instrucciones a la dirección del partido para que la estrategia electoral del próximo semestre pivote en torno a la economía y el contraste entre el modelo socialdemócrata desplegado por el Gobierno para salir de la crisis y el liberal que impulsó la derecha durante el tsunami económico que le sobrevino al último gobierno del PP. 

“Por mucho que a muchos les pese, el apocalipsis no ha llegado ni va a llegar”, afirmó este miércoles Sánchez en relación a los augurios económicos que la derecha hacía en verano y para poner en valor las medidas de protección social desplegadas por su gabinete. “Vamos a seguir haciendo –añadió– lo mismo que hemos hecho estos tres años: dignificar las pensiones, dignificar el Salario Mínimo Interprofesional y proteger la dignidad de los empleos y a la gente de a pie”. Esta será la idea fuerza de la campaña que tratarán de imponer los estrategas del PSOE. Con permiso, claro está, de las derivadas que puedan producirse de la agenda catalana por la revisión de las sentencias de los líderes del procés, la aplicación de la reforma del Código Penal sobre diferentes casos de corrupción por la rebaja de las penas para los delitos de malversación, los sobresaltos en la economía que aún pueda provocar la guerra en Ucrania o cualquier otro imponderable del devenir político.

En cuatro meses que restan para las municipales y autonómicas, todo es posible. La única certeza es que la derecha las planteará, no en clave económica como los socialistas, sino de plebiscito sobre Pedro Sánchez.

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