El Área de Menores de Ceuta denunció hace diez meses ante la Fiscalía las maniobras del exconsejero detenido

El Área de Menores de Ceuta denunció hace diez meses ante la Fiscalía las maniobras del exconsejero detenido

Tres agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta sin uniforme interceptaron este miércoles, minutos antes de las 8.00 de la mañana, al exconsejero de Sanidad del Gobierno de la Ciudad Javier Guerrero en el portal de su vivienda. A la espera de pasar a disposición judicial, el exmandatario dormirá en los calabozos del puerto tras ser detenido en el marco de la investigación abierta hace diez meses por la Benemérita a instancias de la Fiscalía por los comportamientos impropios que atisbó el Área de Menores de la administración autonómica en su relación con niños migrantes solos.

El registro de su domicilio, en pleno centro de la ciudad, se prolongó durante más de tres horas y los guardias encontraron una salida del edificio lejos de las cámaras de los medios, a través de un pub que solicitaron abrir expresamente para evitarle el ‘paseíllo’. Después, inspeccionaron en su compañía sus despachos en el Hospital Universitario y la clínica privada con la que compatibiliza su puesto público como jefe de Digestivo.

La causa permanece bajo secreto de sumario, pero según todas las fuentes consultadas por elDiario.es está directamente ligada a su relación con menores de edad migrantes no acompañados.

Guerrero ha completado con su arresto su tercer principio de año negro consecutivo. El 26 de enero de 2021 dimitió como consejero de Sanidad y renunció al acta de diputado autonómico que mantenía desde 2015 tras saberse que se había saltado los protocolos de vacunación contra la COVID-19. A finales del primer mes de 2022, el Área de Menores de la Ciudad dio por finiquitada la relación de colaboración que había forjado tras la crisis migratoria del ejercicio anterior, cuando la administración tuvo que hacerse cargo de mil niños marroquíes desamparados y toda ayuda era poca.

Se convirtió en una especie de “rey mago” y cuando, en octubre de 2021, una publicación en Facebook supuestamente lanzada por la familia de un menor desde Marruecos cuestionó su trato a los chicos, se le defendió de forma unánime en Ceuta, donde goza de un gran predicamento social. Con el paso de los meses, sin embargo, su comportamiento dio pie a un malestar creciente en el Servicio de Protección a la Infancia que lidera Toñi Palomo, la prestigiosa funcionaria que encabezó el PSOE local hace más de diez años y que se opuso a la devolución exprés de menores pactada por el Gobierno de Pedro Sánchez y el de Juan Jesús Vivas, del PP, en agosto.

Ella es una de las obsesiones de Guerrero, que lleva seis meses intentando presentarse como víctima de una “trama” o de una “corruptela” de “poderes fácticos” que supuestamente pretenden evitar que se presente a las elecciones de mayo, en las que se augura a sí mismo un gran éxito aunque las encuestas no le pronostican ninguna victoria (no alcanzaría ni el 3% de los votos). Después de abandonar el PP para formar su propio partido, Ceuta Avanza, el médico y político no ha dejado de acusar a sus excompañeros y a los socialistas de intentar boicotearle, reprochándoles haber utilizado a empleados públicos para “coaccionar” a menores en su contra. Pero todos los jóvenes interrogados por la Policía Nacional han rechazado esa acusación.

“Si comprar unos calzoncillos y unos calcetines para que jueguen tres chavales al fútbol es un delito lo asumo”, concedió por Whatsapp cuando el Área de Menores le cerró las puertas de sus centros. “Entiendo perfectamente la función institucional [del guardador legal], entiendo lo de los regalos, nunca actué al margen de nadie”, añadió.

Pero no cambió. Poco tiempo después, la Gerencia de Atención Sanitaria del Ingesa le abrió un expediente informativo y le prohibió expresamente por escrito “proporcionar obsequios de cualquier naturaleza a los menores de edad que se encuentran a cargo de la Ciudad Autónoma sin la previa y expresa autorización por parte de Fundación SAMU”.

No se trata de un caso aislado. El Ministerio de Sanidad ha seguido recibiendo quejas por el proceder de Guerrero atendiendo en su consulta a niños que acuden al Hospital “de forma autónoma y sin autorización” y “sin el conocimiento y/o consentimiento” de sus guardadores legales.

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